6. Los factores de riesgo

Existen siete factores de riesgo que influyen directamente en la conducción del vehículo, estos factores de riesgo tienen que ser controlados en todo momento por el conductor para evitar cualquier accidente. Estadísticamente estos factores de riesgo constituyen un alto índice de accidentes, muchos de los cuales son graves e incluso mortales. A continuación describimos cada uno de ellos, las consecuencias que tienen y unos consejos para controlarlos.

A. La velocidad
La velocidad junto con el alcohol y las distracciones son las principales causas de accidentes de tráfico. Hay que distinguir entre la velocidad máxima, mínima, excesiva y adecuada.

  • La velocidad máxima es el límite de velocidad permitido a ese vehículo en esa vía según las normas de circulación de México.
  • La velocidad mínima es el límite inferior permitido a ese vehículo en esa vía según las normas de circulación de México.
  • La velocidad adecuada es aquella que se ajusta a la situación del conductor, de la vía y su entorno independientemente de los límites establecidos en esa vía y se puede considerar como un factor protector de accidentes. Hay que tener muy en cuenta que los daños sufridos por los ocupantes se reduce drásticamente a medida que se reduce la velocidad.
  • La velocidad excesiva o inadecuada es aquella que no se adecua a la situación del conductor ni de la vía y su entorno y es la causante de una gran cantidad de accidentes y siempre agrava las consecuencias de estos. La velocidad excesiva potencia el error humano ya que resulta más difícil evaluar correctamente las situaciones del tráfico, deja menos tiempo para la correspondiente toma de decisiones, dificulta la ejecución de las maniobras necesarias, además de aumentar considerablemente los daños creados por los demás factores de riesgo.

La distancia de frenado es aquella que recorre el vehículo desde el momento en que se pisa el freno hasta que se detenga. Está principalmente determinada por la velocidad por la que se circula pero también por la masa del vehículo, el estado de los frenos y neumáticos, los sistemas electrónicos de frenada y las condiciones de la vía.

B. El alcohol
El alcohol es un claro factor de riesgo en la conducción relacionado con un elevado número de accidentes de tráfico en carretera y en ciudad. Aunque muchos conductores que hayan bebido y conducido sin haber sufrido ningún accidente, es solo cuestión de tiempo que vayan a causar alguno.

La tasa de alcoholemia representa la cantidad de alcohol que hay en la sangre y se mide en gramos de alcohol por cada litro de sangre (g.l) o su equivalente en aire expirado. Según la actual legislación mexicana las tasas de alcoholemias permitidas son las siguientes:

Tipo de conductor en sangre es:

  • conductores en general(mayores de 21 años) 0,04 mg/L y tolerancia hasta 0,07 mg/L
  • conductores profesionales y noveles: 0,00gr/L.

Existen diferentes variables que influyen en la tasa de alcoholemia y en la velocidad con la que se alcanza, entre las que podemos distinguir:

  • Cuanto mayor rápido se bebe, mayor será la velocidad de absorción y mayor será la cantidad de alcohol que pasa a la sangre. Conviene beber pausadamente e intercalar con bebidas no alcohólicas.
  • Las características del alcohol influye directamente en la tasa de alcoholemia, siendo más lenta la absorción para las bebidas fermentadas (vino, cerveza) que para las destiladas (tequila, ron, whisky). El alcohol combinado con bebidas gaseosas (tónica, cola, etc.) y el alcohol tomado caliente también influye negativamente en la tasa alcohólica del individuo.
  • Cuando el estómago está vacío la cantidad de alcohol que pasa a las sangre es mayor y más rápido, resulta muy conveniente consumir alcohol con el estómago lleno.
  • Los jóvenes y los mayores son dos segmentos de edad muy sensibles a los efectos del alcohol, siendo especialmente peligroso para los jóvenes que todavía no han automatizado los movimientos necesarios para la conducción que se adquieren con la práctica.
  • El peso es determinante en la tasa de alcohol ya que este de distribuye y concentra diferentemente en personas delgadas y gruesas, siendo las más delgadas las más sensibles a los efectos del alcohol. Con esta premisa, las mujeres también sufren más los efectos del alcohol por ser generalmente más ligeras.
  • Las circunstancias personales tales como la fatiga, la somnolencia, la ansiedad, el estrés u otras enfermedades son factores que pueden influir en la tasa de alcoholemia.

La curva de alcoholemia nos muestra cómo varía la concentración de alcohol en la sangre a lo largo del tiempo. La forma de esta curva se ve modificada por todas las variables previamente mencionadas. El alcohol alcanza su nivel máximo al cabo de 30 y 90 minutos empezando a reducirse lentamente.

Según la cantidad de alcohol ingerida sus efectos pueden producir en el conductor alteraciones peligrosas de las que destacamos las siguientes: (se puede hacer una tabla con el siguiente contenido)

  • repercusiones sobre el comportamiento: infravalora la influencia de la sustancia en su organismo, asume mayores riesgos, es menos prudente cometiendo más infracciones.
  • alteraciones en las funciones perceptivas: percibe peor las luces, señales, distancias y velocidad, es más sensible a los deslumbramientos, experimenta la visón en túnel y sufre mayor fatiga en la vista y consecuentemente la posibilidad de sufrir alguna distracción.
  • alteraciones en la psicomotricidad: descoordinación motora y psicomotora, movimientos menos precisos y alteraciones en el propio equilibrio.

Todas estas alteraciones afectan directamente a la constante toma de decisiones al que está sumido el conductor.

C. Las drogas
Aunque el uso de drogas no está generalizado entre la población mexicana es importante señalar las graves consecuencias que tiene a la hora de conducir un vehículo. Las drogas se suelen clasificar en 3 grupos según el tipo de efecto que desarrollen en el individuo.
Las drogas depresoras son aquellas que disminuyen o enlentecen las distintas funciones del sistema nervioso central, las más habituales son el alcohol, los derivados del opio como la heroína, morfina y metadona.
Las drogas estimulantes aceleran el funcionamiento normal del cerebro siendo las más comunes la cocaína y anfetaminas, y como estimulantes menores tenemos la cafeína, teína, xantinas y teobromina.
Las drogas perturbadoras como el LSD, la mezcalina, el peyote, los hongos, los derivados del cannabis (marihuana y hachís), algunas drogas de síntesis (éxtasis, MDMA) e inhalantes (colas y disolventes) perturban gravemente el funcionamiento del cerebro dando lugar a efectos muy variados según la sustancia consumida.
Estos son algunos de los efectos de las drogas en los conductores de vehículos:
> distracciones, lentitud de visión asimilación y reacción, decisiones equivocadas, mayor inquietud, sobrevaloración de las aptitudes y mayor fatiga.
Podemos concluir que cualquier tipo de droga altera la percepción de la realidad en la que se encuentra sumido el conductor dificultando la debida toma de decisiones que desgraciadamente puede acabar en accidente mortal de tráfico.

D. Las enfermedades y medicamentos
La enfermedad suele dar lugar a un estado en el que nuestro organismo no se encuentra a pleno rendimiento. De ahí que muchas enfermedades, aunque no sean graves, pueden alterar las capacidades básicas para una conducción segura. En muchas de estas ocasiones uno trata de curarse con medicamentos conllevando un riesgo adicional para la especifica tarea de conducción.
Hay que ser conscientes del peligro que desentraña su uso ya que algunos de estos fármacos pueden provocar somnolencia, fatiga, visión borrosa, vértigo, pérdida de reflejos, depresión, lipotimias, mareos, nerviosismo, dificultad para concentrarse, inquietud, dificultades en la visión. Hay que consultar con el médico o farmacéutico antes de ponerse al volante si se han ingerido medicamentos para minimizar así las consecuencias negativas.

E. El sueño
El sueño al volante es un factor de riesgo que se relaciona con una buena parte de los accidentes de tráfico, sobre todo en el sector profesional. Tras numerosas salidas de vía o choques por alcance son debidos a una falta de cansancio.
La somnolencia es la probabilidad que tiene el conductor de quedarse dormido en un momento determinado, y es causado por estos 4 factores:

  • el momento del día siendo la madrugada y las primeras horas de la tarde los momentos de mayor incidencia.
  • la estimulación ambiental anima al conductor, encender la radio o una conversación interesante con el resto de ocupantes mantendrá alerta al conductor.
  • Las horas de vigilia continuada es una causa directa de la somnolencia, de modo que no conviene luchar contra el sueño alargando las noches.

La somnolencia afecta a la capacidad de conducir en cuanto que se incrementa el tiempo de reacción, se pierde la concentración dando lugar a distracciones varias, la toma de decisiones es más lenta y menos precisa, se alteran las funciones sensoriales, perceptivas y motoras, aparecen los microsueños en los que uno permanece ajeno a la situación del tráfico.
Para evitar accidentes de tráfico debido a la somnolencia conviene tener en cuenta los siguientes consejos:
Seguir unos hábitos de sueño adecuados (en los que uno se reposa verdaderamente), evitar los trayectos largos, descansar cada 2 o 3 horas, romper la monotonía de conducción alterando la velocidad, no acomodarse en exceso frente al volante, ventilar el habitáculo, evitar situaciones monótonas, evitar las comidas copiosas y evidentemente no beber alcohol.

F. La fatiga
La fatiga al volante es otro de los factores de riesgo más comunes y peligrosos para la conducción ya que es causante de un elevado número de accidentes de tráfico.
La mayor causa de fatiga es provocada por la continua conducción sin los debidos descansos, pero también hay otros factores que influyen en la fatiga tales como la monotonía y la incomodidad del trayecto ya sea por el vehículo (mal estado, diseño poco ergonómico, mala ventilación), por la vía (elevada intensidad de tráfico, iluminación deficiente, vía poco conocida) o por el entorno (climatología adversa) que requieren mayor concentración para la conducción segura.
La fatiga afecta negativamente a la conducción de vehículos ya que se alteran las sensaciones y percepciones, se alteran los movimientos, cambia el comportamiento, empeora el procesamiento de la información del entorno y finalmente altera la toma de decisiones.
El siguiente gráfico nos muestra la distancia de detención relacionada con la fatiga y la velocidad

Estos son algunos consejos para evitar la fatiga al volante:
Estar en forma, beber agua o zumos y a continuación descansar unos 20 minutos cada 2 o 3 horas sobre todo en recorridos largos, evitar las malas posturas, ventilar adecuadamente el interior del vehículo, obviamente no ingerir alcohol ni drogas y evitar el uso de medicamentos.

G. El estrés
El estrés es un proceso psicológico normal que permite dar respuesta a situaciones problemáticas para las que no hay una situación clara. Los problemas del estrés ocurren cuando la reacción de alarma alcanza una intensidad elevada o cuando se prolonga en el tiempo más de lo debido.
El estrés es algo cada vez más frecuente en nuestras vidas, el ritmo diario de toda sociedad se ha acelerado de modo que los individuos sufrimos cada vez más presión; las prisas, la sobrecarga de trabajo, las altas exigencias sociales y profesionales y la elevada intensidad de tráfico son factores que aumentan el estrés de los ciudadanos.
Se ha identificado el estrés como un factor de riesgo ya que altera las capacidades necesarias para una conducción segura, aumentando considerablemente las posibilidades de causar un accidente de tráfico.
El proceso del estrés se divide en 3 fases: reacción de alarma, fase de resistencia y fase de agotamiento. Cada una de ellas afecta a la conducción de una determinada manera aunque en general destacan las alteraciones en el comportamiento: agresividad, hostilidad, competividad, menor prudencia, conductas temerarias y menor respeto de las normas de circulación.

Estos son algunos consejos para disminuir el estrés:
Descansar, ir con tiempo suficiente al destino, llevar un estilo de vida saludable evitando el tabaco, alcohol, drogas y medicamentos y no imponerse metas personales inalcanzables.

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8 pensamientos en “Maneja con tus 5 sentidos

  1. me gustaría saber la cantidad de niños que quedan huerfanos a causa de accidentes de trafico. en caso de que me lo puedan contestar les estare muy agradecida

  2. Las autoridades de SSA no han publicado una cifra exacta al respecto; sólo han declarado que los accidentes viales constituyen la segunda causa de orfandad en México. De cualquier manera, la Cátedra Daimler-Anáhuac ha estimado que por lo menos 600 familias de bajos ingresos al año podrían perder al jefe del hogar por un accidente vial, lo que es indicativo también del número de huérfanos causados por este problema. Si se considera que en promedio las familias mexicanas tienen 2 hijos, entonces esto podría significar alrededor de 1,200 huérfanos en situación de vulnerabilidad cada año aproximadamente.

  3. hola que tal!! quisiera saber si tienen algun dato o donde podria encontrarlo, acerca de los porcentajes o alguna estadistica acerca de accidentes por ponchadura de neumatico se los agradeceria mucho!!

  4. Hola Sergio! Gracias por escribirnos. A la brevedad posible responderemos tu petición.

  5. me gustaria saber las cifras de accidentes viales a nivel, mundia, nacional o por estado que provoca el transporte publico, y las principales causas o las causas reales, y si en algun pais existe un chofer modelo que puedamos tomas en cuenta en mexico, en especial en la ciudad de guadalajara, jalisco, para reducir el indice de accidentes y muertes en esta rama.

  6. Gracias por escribirnos. Hemos enviado tu pregunta a los especialista de la Cátedra Daimler- Anáhuac, en breve te responderemos.